Bailamos para Ver o para Sentir?

El tango nos asombra y seduce, incluso a quienes solo lo miran. Pero entre quienes se atreven a bailarlo, se abre un camino lleno de disciplinas: pasos, coreografías, técnica, postura, musicalidad, manejo de pista, y la lista sigue.

Lamentablemente, la elección de estas disciplinas no siempre es práctica. A menudo, el principiante no elige; simplemente aprende lo que su maestro le enseña. Y lo más común es que se empiece por el famoso «paso básico».

Esta estructura, aunque bienintencionada, a menudo deja al alumno con un mapa de pasos memorizado que se disuelve en frustración al pisar la pista social (casi nunca se hace y el paso atrás casi ha desaparecido para evitar choque). En el proceso, se pierde un tiempo precioso en lo más esencial e inmediato: la comunicación (entre cuerpos), la marca, la recepción y el caminar.

Lo urgente es entender el idioma del cuerpo:

  • El líder guía, y la seguidora corresponde con una espera sensible, como si se dejara flotar en una corriente suave, pero segura.
  • Cada movimiento del conductor es un sonido que la mujer escucha; y también lo son los silencios.
  • El líder debe cuidar a su pareja con una marca clara y sin dudas.

💣 El Error Fatal de la Prisa

Recuerdo, como muchos de ustedes, que cuando comencé, algunos profesores se empeñaban en enseñar giros, ochos y adornos ¡antes de dominar la caminata o la marca! Me sorprende saber que esta tendencia sigue viva.

Debemos preguntarnos: ¿Qué busca el alumno? ¿Sueña con el escenario y las coreografías, o solo desea bailar con humildad y compartir el sentir con un/a compañero/a?

Si bien a muchos les gusta mostrarse, ese no es el verdadero sentido del tango social. En la milonga, tradicionalmente la meta es conectarse y disfrutar «solo entre dos», sin necesidad de demostrar nada a nadie.

💔 La Tragedia del Abrazo Masculino y Femenino

El abrazo es el lugar más sensible del tango, y a veces, el más descuidado.

  • Lado de Cal (Hombres): Muchas mujeres con quien he bailado y hemos establecido una cierta confianza, me confesaron que sufren terriblemente los abrazos masculinos que «apresan, estrujan y asfixian» o las revolean «como una bolsa de pochoclo rota» y en el otro extremo que no se los sienten, que lo usan exageradamente para marcar o que solo se siente su mano en la espalda.

Existe el curioso error de creer que más pasos complejos a alta velocidad es igual a mejor baile. Me atrevo a decir que a la mayoría de las mujeres mayores y varias jóvenes no le resulta agradable. La mayoría prefiere a quien domina bien algunos pasos con notoria musicalidad y sentido / contenidor abrazo, antes que a quien exhibe un compendio de figuras intrincadas que no dan respiro, peor si no son musicales.

  • Lado de Arena (Mujeres): Por otro lado, los hombres también sufren el peso de abrazos femeninos desequilibrados, que los arrastran o los usan como bastón o trampolín para acrobacias o para apoyar su desequilibrio corporal.

Mi recomendación a las damas es clara: busquen el equilibrio propio. Hay muchas técnicas para lograrlo. Las mejores bailarinas «no pesan»; se escucha a los muchachos suspirar: «es como si volara…» Comparto esa opinión. El abrazo y la marca no son fuerza, sino sutilezas. Guiar no es someter, es comunicar. Seguir no es solo responder, es aceptar y dejarse llevar.

🛑 El Peligro del Virtuosismo en la Pista

Llevar actitudes acrobáticas o de exhibición a la milonga es peligroso. Vemos parejas paralizando la ronda con interminables secuencias circulares, ganchos y volcadas.

Es cierto que el público paga por ver destrezas veloces y acrobacias en los shows.

Pero este es el quid de la cuestión: la comunión entre lo virtuoso y lo sensible rara vez ocurre.

🤔 Mirar Mal, Bailar Bien

Es una pena que muchos grandes bailarines (de escenario) enseñen a principiantes movimientos que no se usan en la milonga. Esto condiciona al alumno a buscar la exhibición constante.

Me pregunto: ¿Puede alguien verse bien y aún así bailar mal? ¿Puede alguien verse mal y aún así bailar bien?

Los bailarines de espectáculo practican horas para mostrar lo que el público consume. Si miramos sus rostros durante las figuras espectaculares, a menudo vemos caras rígidas, tensas y forzadas. En contraste, el espectador de una milonga que mira con atención puede ver la transformación de una sonrisa, el cierre de unos párpados o la respiración profunda que precede a un paso. Ahí reside la verdad del tango esencia.

Muchas veces he visto bailar tan lindo (recuerden que el 80% entra por los ojos y el 20% restante por los otros sentidos) que deseo  bailar con ella y cuando lo logro siento que el baile fue como un trámite de movernos, técnicamente perfecto, pero frio y hasta a veces obligarla con marca firme que siga la música en lugar de exhibir sus pasos. Contrariamente a veces bailo con alguien que no luce visiblemente pero baila con la esencia del tango, cálido, sentido y “liviana”

🎶 La Música en el Corazón del Líder

La mujer busca el placer de la música, pero debe encontrarla no en el aire, sino dentro del hombre.

El tiempo fuerte del tango es evidente, pero el violín puede sugerir un llanto, el bandoneón un respiro gimiente, o el ritmo estirado. Cada persona escucha diferente, pero la música siempre nos está contando algo más que solo el tiempo.

Pisar en la estructura métrica no es suficiente. La cantidad no es calidad. Escuchar más nos permite elegir el paso más adecuado; es como si la música nos dictara qué movimiento usar. Por eso, las coreografías rígidas no sirven, a menos que bailemos siempre el mismo tema.

La improvisación es la princesa del baile de tango social, porque es la que sorprende al compañero/a, la que permite evitar choques con otras parejas, la que permite llevar el orden en la pista, la que permite cambiar de instrumento de la música a seguir, la que permite bailar diferente aunque sea siempre el mismo ritmo que impone la orquesta, la que permite pasar del ritmo a la melodía.

Cierro con este sueño:

Sueño con una pista de milonga ideal en que todos bailen con las majestades del tango: EL PRINCIPE es el abrazo, LA IMPROVISACIÓN es la princesa, LA REINA es la musicalidad y el REY es el sentimiento.

Carlos Neuman

Redes: @airesdemilonga

VIDEOTECA DEL TANGO SE DIFUNDE EN YouTube; @airesdemilonga